• Qué es el acoso laboral y qué secuelas puede dejar

    ACOSO LABORAL: CLAVES PARA SU DETECCIÓN Y

    CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS 

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    Si tenemos que elegir uno de los problemas más graves que puede sufrir un trabajador, podríamos decir sin lugar a dudas, que es el acoso laboral o mobbing. Y no sólo por el sufrimiento que implica, sino por las graves secuelas psicológicas que puede dejar.

    Según un importante estudio dirigido por Iñaki Piñuel, experto en el tema, hasta un 9% de la población española sufre o ha sufrido acoso laboral  (Datos publicados en Infocop, 2009). Esto nos indica que es un problema mucho más común de lo que debiera.

     

    Los conflictos en el lugar de trabajo son normales, pero el acoso laboral no es un simple conflicto ni un problema puntual. El mobbing no es llevarse mal con alguien, no es sobrecarga de trabajo ni estrés. No. El acoso laboral es otra cosa y el gran problema en que muchas veces, bajo el disfraz de un simple conflicto, va minando y destruyendo psicológicamente a la persona que lo sufre.

     

     

    ¿Qué es el acoso?

    El acoso laboral es un tipo de violencia o maltrato que un trabajador recibe por parte de otro/s por un tiempo prolongado, con el objetivo de reducirlo, someterlo, excluirlo o destruirlo psicológicamente, y que consiste en comportamientos de hostigamiento de cualquier tipo frecuentes y sistemáticos contra el mismo trabajador (Piñuel, 2001). O dicho de otra forma, significa hostigar, atacar, o aterrorizar psicológicamente a una persona en el trabajo, hasta el punto de dejarla en una posición de desamparo y exclusión (Leymann, 1996).  Así pues, para  considerar una situación como acoso laboral, debe cumplir dos criterios necesarios:

     

    • Debe ser continuado en el tiempo, recurrente, sistemático. Si tu jefe te grita un día, por desagradable que sea, no significa que estés siendo acosado. Lo que convierte una conducta conflictiva en mobbing es que es utilizada casi a diario (o al menos una vez a la semana) y durante un periodo de tiempo prolongado (al menos 6 meses) (Leymann, 1996).

     

    • El objetivo del acosador es hacer daño deliberadamente: tiene una meta, como provocar un despido o abandono del puesto o simplemente por el placer de causar sufrimiento.

     

     

    ¿CÓMO PUEDO SABER SI ESTOY SUFRIENDO ACOSO LABORAL?

    Estas son las conductas consideradas como mobbing actualmente (Leymann, 1996, Piñuel, 2001):

     

    • Gritar, insultar, humillar y amenazar. El acosador (acosadora, acosadores o acosadoras) atenta abiertamente contra tu dignidad, te degrada a ojos de los demás.

     

    • Criticar sistemáticamente: el acosador juzga y desacredita constantemente tu forma de trabajar; salta ante el mínimo error o incluso hace acusaciones falsas. Los comentarios malintencionados pueden ser lanzados de forma directa y agresiva, o indirecta y disimulada. Su finalidad es desestabilizarte emocionalmente y que seas tú quien acabe explotando (no le des ese placer).

     

    • Desprestigiar: busca cualquier defecto, te ridiculiza por asuntos que nada tienen que ver con el trabajo (tu forma de vestir, de hablar, tu vida personal…) intentando destruir tu reputación.

     

    • Cotillear a espaldas de la víctima: aunque en muchas ocasiones, quien acosa, lo hace delante del acosado, en otras se dedica a hablar mal de él a sus espaldas. El objetivo es poner en tu contra al resto. Este es uno de los comportamientos más cobardes de los acosadores.

     

    • Aislar a la persona: el acosador restringe tus posibilidades de comunicación, tanto con él como con los demás. Intenta hacerte sentir que no tienes apoyos dentro del trabajo. A veces, el aislamiento llega a ser físico (separan tu mesa de las del resto, te mandan a una habitación u otro espacio a trabajar solo…).

     

    • Deteriorar deliberadamente el rendimiento laboral de una persona: los acosadores suelen inducir a su víctima a cometer errores de muchas maneras posibles: darte trabajo para el que no estás preparado, no informar o dar información ambigua o incompleta, meter presión constante…

     

    • Sobrecargar de trabajo o reducir los plazos de ejecución de las tareas. De este modo, podrá “demostrar” tu ineficacia para el desempeño de las labores del puesto.

     

    • Degradar la posición laboral de las personas: ponerte tareas por muy por debajo de tu capacitación profesional, dejarte sin nada que hacer, a pesar de haber trabajo, ponerte tareas monótonas, inútiles o sin sentido…

     

    • Destruir la salud física o psicológica minando tu autoestima y tu autoconfianza. En casos extremos, podrían asignarte tareas peligrosas, acosarte sexualmente e incluso agredirte físicamente.

     

     

    ¿QUÉ CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS SUPONE PARA EL TRABAJADOR?

    Si has detectado cualquier de estas conductas y no suceden de forma puntual, ojo. Podrías estar sufriendo acoso laboral y pasar demasiado tiempo sumergido en una situación de este tipo podría conllevar consecuencias legales, sociales, económicas y psicológicas. El acoso laboral no tiene las mismas consecuencias sobre todas las personas, pero hay una serie de síntomas frecuentes:

    •  Irritabilidad, mal humor

     

    • Disminución del rendimiento laboral, olvidos frecuentes, problemas de concentración.

     

    • Problemas psicosomáticos: dolores de cabeza, espalda, estómago…

     

    • Trastornos del sueño: insomnio, despertares frecuentes durante la noche, problemas de conciliación del sueño…

     

    • Sensación de agotamiento y tristeza. Estás quemado, vas a trabajar sin ganas ni motivación.

     

    • Síntomas de ansiedad: crisis de angustia, preocupación constante y pensamientos recurrentes sobre la situación de acoso, palpitaciones, sensación de ahogo… Vas a trabajar angustiado y asustado.

     

    • Problemas de autoestima: tras tanto tiempo siendo inducido a error, expuesto a críticas y empujado al fracaso, puedes acabar creyendo que realmente no vales.

     

    • Aislamiento: tanto en el trabajo como fuera de él. Las víctimas de acoso pueden recluirse en casa, no hacer vida social ni buscar apoyos emocionales. Si se ha llegado a este punto, podríamos estar ante un cuadro depresivo grave.

     

    • Problemas sociales: las víctimas podrían incluso desarrollar algún tipo de fobia social que dificulte seriamente futuras búsquedas de trabajo

     

    • Trastorno de estrés postraumático: en casos graves, el acoso puede convertirse en una situación traumática, llegando a provocar cambios en la personalidad y la forma de ser de uno mismo.

     

    Si detectas alguno de estos síntomas, toma medidas y haz frente al acoso laboral cuanto antes. Si no te ves capaz, recurre a algún profesional para buscar asesoramiento, apoyo y tratar la sintomatología antes de que vaya a más.

     

     


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